Somos el resultado de las historias que construimos

    Metáforas, Eneagrama y PNL.

    Existe un discurso interno que nos contamos constantemente. Un guión dentro del cual tenemos un papel inmutable que rige nuestra propia existencia. Pasamos los días encasillados en ese guión y llegamos a creer que ese discurso es lo que somos.

    La idea que tenemos de nosotros (ego) se expresa en nuestra conducta. Como esa conducta es “evidencia” de eso que somos, empezamos a crear un discurso interno que se fortalece día a día y que nos lleva a ser más rígidos en nuestras posturas, en nuestras reacciones y en nuestras formas de interpretar las emociones. Empezamos a repetir ciclos sin entender por qué y quedamos con muchas heridas sin sanar en el camino.

    • ¿Qué hacer cuando vivimos atrapado en el patrón de nuestro estilo de personalidad?
    • ¿Qué hacer para romper el discurso o esa especie de metáfora?
    • ¿Lograremos saber cómo entenderla y qué hacer para abrirla y darnos un espacio para más posibilidades?

    El Eneagrama es Sistema de personalidad que nos muestra 9 estrategias bajo las que funcionamos los seres humanos y nos ayuda a encontrar, a partir de ciertos rasgos de conducta, cuál de esas 9 estrategias es la que predomina en nosostros. El Eneagrama es como un lente de alta precisión que nos permite identificar rasgos, estados y situaciones recurrentes que pueden presentarse como un obstáculo en nuestra vida, basados en el patrón de cada Tipo de personalidad. Es un mapa que nos permite entender cómo la unión de ciertos rasgos, son en realidad una manifestación de esa estrategia que en algún momento creímos era la mejor para poder vivir y experimentar la vida, lo más a salvo posible.

    Sin embargo, si integramos el Eneagrama con el uso de metáforas, logramos abrir ese patrón de comportamiento a través del lenguaje. La metáfora se convierte en una herramienta poderosa para poder brindar más posibilidades y ampliar ese guión en el que vivimos encasillados. Este recurso lingüístico permite que la persona indague con mayor profundidad en sus rasgos, en sus valores y creencias primarias, en las implicaciones que ha traído a su vida el mantenerlos allí, bajo una dinámica de fácil acceso a la información por medio de la escucha y el diálogo.

    Al unir el Eneagrama con metáforas, se facilita desvelar los significados detrás de estas imágenes que nos habitan. Es una forma de profundizar en el mapa mental que cada persona se ha hecho del mundo para entenderlo y poderse desenvolver en él, pues cada imagen mental encierra o esconde, en mayor o menor medida, algún significado y estos significados pueden variar ampliamente de persona a persona.

    Las metáforas, además de darnos acceso a situaciones reales por medio mundos hipotéticos o ficticios, también pueden ser en sí mismas un insumo maleable para acoplar de forma exitosa un tratamiento que se le pretenda dar a las problemáticas por las que un cliente acudiría a nosotros. Se puede decir, que las metáforas tienen uso y cabida en diagnósticos, terapias y tratamientos para cada eneatipo. Pueden funcionar de forma simultánea y metafóricamente hablando, como una radiografía y como un modelo para examinar.

    Hay distintos tipos de metáforas y con esto varían sus usos: hay metáforas para explorar, hay otras para liderar y motivar; otras resultan desmotivantes, así como otras quizás nos movilizan hacia el cambio. Trabajar adecuadamente a través de metáforas requiere conocer la forma en la que la gramática transformacional (término extraído de la PNL) se puede aplicar a un proceso o un tratamiento. Una metáfora puede llevarnos a ahondar en información muy específica que por otro medio sería inaccesible o muy difícil de obtener.

    En palabras del propio Tom Condon, PNLista experto en Eneagrama e hipnotizador Ericksoniano por más de 35 años, diríamos que ‘a través de la metáfora escuchas con una especie de “tercer oído”; escuchas las implicaciones que tiene el lenguaje cotidiano de una persona. A través de lo que escuches, puedes explorar las metáforas bajo las cuales podría vivir esta persona. En otras palabras, vivimos historias, vivimos guiones, nos vemos atrapados en tramas, heredamos roles desde nuestro contexto familiar (algunos de esos son explícitamente asignados, otros son implícitamente requeridos) y entonces damos un paso hacia esos vacíos y empezamos a hallar supuestas autoimágenes. Desempeñamos roles en la familia pero también roles que tienen que ver con nuestro eneatipo. En el desempeño de esos roles, hay un sentido de participar en el guión, en la trama; una historia en la que quizás ya sabemos qué pasará…quizás la historia siempre debe acabar siendo de cierta forma y por supuesto, también sabemos quienes somos dentro de esa historia.’

    Las metáforas terapéuticas desde el Eneagrama cobran una alta importancia, pues nos permiten entender la narrativa de cada Eneatipo, el mundo particular que lo habita y la forma en que a través de la palabra, podemos hacer una resignificación de su realidad.

    Si quiere profundizar en el tema escriba a:master@byvconsulting.com

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